miércoles, 15 de octubre de 2008

¿Cómo iba hasta anoche la negociación en el Senado sobre el futuro de Pemex?

Un reporte de Jaime Avilés

¿Qué ha logrado, hasta este momento, el Movimiento Nacional en Defensa del Petróleo?

No pocas cosas. A saber

a) que se construya una refinería;
b) que se descongelen los fondos del superavit de Pemex, que no se usaban desde el sexenio de Fox para reinvertirlos en la paraestatal;
c) que los Pidiregas pasen a la deuda pública y dejen de sangrar a Pemex y
d) que la empresa no se convierta en entidad autónoma.

¿Qué falta para evitar por completo la privatización?

Aunque no hay nada firmado al respecto, ya existe un acuerdo verbal entre el PRIAN y el FAP acerca de que los inversionistas privados no intervendrán en las áreas de transporte, almacenamiento y transformación del petróleo (por eso la refinería será construida por Pemex), con lo cual quedarían eliminadas tres de las cinco iniciativas privatizadoras de Calderón

En cambio panistas y priístas insisten en que por medio de contratos, los particulares realicen las obras de exploración y extracción. Sin embargo, ayer, a última hora, los azules reventaron la negociación del dictámen acerca de este punto, al alterar la redacción de un párrafo que decía lo siguiente: “las remuneraciones deberán establecerse a la firma del contrato”, al que los panistas le añadieron las palabras “en función de los resultados del proyecto”, mismas que el PRI rechazó.

Una fuente del Senado me aseguró que si el PAN no retira esas palabras, el PRI se opondrá del todo a los contratos, como ya se opuso, añadió el informante, a la creación de nuevas empresas filiales, o sea, a que Pemex se divida en más subsidiarias si éstas son “financiadas con fondos privados”. Los priístas quieren que “se financien exclusivamente con fondos públicos”, y si no, abortan el punto.

Como salta a la vista, la privatización está casi conjurada en 60 por ciento, pero falta que se eche a la basura el paquete de los contratos que quieren asignar sin licitació, para repartirse el botín entre sus cuates. Esos contratos serían el mecanismo para que las petroleras de Estados Unidos e Inglaterra exploren las aguas profundas y se dividan el Golfo de México en bloques. Y para que asimismo, los gallegos de Repsol se despachen con la cuchara del gas natural, y las empresas canadienses reabran los pozos cansados, que están en tierra firme y en aguas someras, y los ordeñen a su antojo.

Por eso, en este momento, las palabras claves para comprender si el PRIAN intentará una privatización a la sorda son las que tienen que ver con el tema de los contratos. Sin duda, en cuanto trascienda que los PRIANISTAS ya se pusieron de acuerdo en lo de los contratos, AMLO dará la señal y comenzarán la movilización popular, ahora sí, con todo y hasta donde tope, siempre dentro de los cauces de la ley y al márgen de la violencia.

Por lo pronto, OJO, mucho OJO

Mañana por la tarde, si antes no ocurre nada grave en el Congreso que amerite movilizarnos, este blog hará un importante anuncio a sus lectores para poner en práctica un proyecto conjunto de trabajo.

Pero mientras, OJO, mucho, mucho OJO